No hablo, por el miedo a aquello que nos duele.

Relatos de Terapia E2

Me arrepentí en el momento en que ella abrió la puerta. Me estaba esperando. La oficina era pequeña y oscura, pero lo suficientemente cómoda para las confidencias que estaban por venir.

Lo que mas me molesta cuando acudo a un nuevo medico o estilista, es que debo contarles que es lo que me trae por aquí, es sencillo hablar de una gripe o un nuevo corte de cabello. Cuando ella hizo «la pregunta»…

D: No puedo concentrarme adecuadamente en la escuela. He venido por algo de orientación.

X: Eso no es tan difícil, háblame de tus materias. ¿Qué se te dificulta?

Comencé a divagar sobre lo que estaba diciendo. Justo venia de reprobar mi primer examen. Estaba avergonzada. Mi teléfono sonaba e interrumpió una larga secuencia de muletillas. uh, claramente no avise que estaría aquí, ya debería volver a casa.

D: Lo siento, es mi madre.

X: Debe estar preocupada por ti

No estoy segura de eso, es decir, he venido a este lugar para no estar atormentándome. A pesar de ello, ignoro porque no puedo hacer lo que supongo, debería estar haciendo. Quizás el problema no es tan grande y solo deba hacer mi tarea.

Camino a casa solo rondaba la idea de tener que regresar ahí e intentar hacer eso. El recorrido parecía no terminar y solo esperaba poder comer algo y dormir. ¿Cómo voy a saber que necesito ayuda?, la tarea es complicada, esa química nunca pasa por mi cabeza. Tan complicada, que alguien dedico toda su vida a estudiarla. ¿ Alguien estudio los sentimientos?

En realidad, no quiero hablar con nadie.

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